En el corazón verde y tranquilo de los Apeninos de Módena, a pocos minutos de Guiglia, se revela Borgo Sgarabìa, un lugar que parece pertenecer a otra dimensión del tiempo. Aquí la naturaleza se convierte en la maestra de la armonía, y la tradición de la hospitalidad emiliana se entrelaza con la memoria de los siglos, ofreciendo al viajero una experiencia auténtica, regeneradora y casi mística.
Cinco unidades residenciales con un encanto rústico y refinado dan la bienvenida a los huéspedes en un paisaje de una belleza conmovedora: robledales centenarios, manantiales de agua que fluyen a través de las rocas, lagos artificiales donde el cielo se refleja inmóvil y un aire puro que huele a resina, hierbas aromáticas y libertad.
Un apartamento que refleja la verdadera alma campesina de los Apeninos, con su encanto genuino y el abrazo de la madera. Calendula da la bienvenida con ambientes envolventes y armoniosos, donde la piedra viva se fusiona con los tonos ámbar y los muebles rústicos que huelen a hogar. Cuenta con una cómoda cama doble y una segunda cama doble y media con un segundo baño pequeño contiguo, ideal para una familia pequeña o para los amantes de los espacios generosos y acogedores. La sala de estar, con una cocina de perfecto estilo rural, lo invita a relajarse en las horas más frías, mientras que la vista del bosque le brinda una sensación de paz absoluta cuando se despierta. Aquí todo transmite calidez: las vigas, las baldosas de terracota, la suave luz que se filtra, los detalles artesanales. Un refugio que huele a auténtica sencillez, donde el tiempo fluye lenta y suavemente.